Se abre la «Sesión Doble» sobre series de abogados: un género clásico de la televisión, ideal para combinar capítulos autoconclusivos que atrapen al espectador puntual («¿inocente o culpable? ¡Qué suspense, me quedo hasta el final del capítulo!») con tramas de más alcance que nos enganchen episodio tras episodio. Pero, ¿cuáles son las mejores que podemos ver ahora mismo? Te ofrecemos algunas opciones, en este artículo sobre las 12 mejores series de abogados para ver en 2021. Prometemos decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. O al menos, prometemos intentarlo.

1 / «Suits»: reinando entre las series con una Princesa.

«Suits» es la serie más vista que nadie reconoce ver. No tiene premios ni prestigio, nunca está en las listas de favoritas de nadie y no aporta casi nada nuevo al género. Pero siempre está entre las series más visionadas y descargadas, por una sencilla razón: es terriblemente entretenida. Y tiene un rasgo distintivo que ninguna otra serie igualará jamás: ha provocado la mayor crisis del siglo XXI en la Casa Real Británica. Y todo porque el príncipe Harry, hijo segundo de Carlos de Inglaterra y Lady Di, abandonó sus Reales Obligaciones para lanzarse al amor con la chica de «Suits», Meghan Markle. Que, por cierto, habla español, como podemos ver en esta curiosa escena de la serie:

La escena imita el estilo de las telenovelas, para parodiarlas. Pero es cierto que Meghan Markle habla español: estudió Relaciones Internacionales, vivió 6 meses en Madrid completando sus estudios e hizo sus prácticas en la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires. ¡Tiene más currículum para ser estadista que muchas Princesas consagradas! Pero monarquías al margen, «Suits» engancha, tiene un gran equilibrio humor/drama, y todo el mundo sale muy guapo… y muy bien vestido. ¡Por algo se llama «Suits»!

Disponible en Netflix. Una serie de 9 temporadas con un total de 138 episodios, de unos 45 minutos cada uno.

2 / «The Good Wife»: una magnífica actriz principal… que fue la tercera opción para la serie

«The Good Wife» sí que tiene un enorme prestigio entre las series de abogados. La avalan sus 43 nominaciones a los premios Emmy y sus 11 nominaciones a los Globos de Oro. Y entre las más nominadas y premiadas está la «Buena Esposa» del título: Julianna Margulies. Que es una actriz excelente lo sabía cualquiera que la hubiera visto en «Urgencias» (una de las 12 mejores series de médicos que ya destacamos en otro artículo). Y aún así, Margulies fue la 3ª opción de los productores de «The Good Wife». Ella misma reveló, en una entrevista, que primero le ofrecieron su papel a Ashley Judd y luego a Helen Hunt. Por suerte para los espectadores, las dos lo rechazaron.

El resto del reparto es igualmente excepcional: Christine Baranski, Alan Cummings, Dylan Baker… y el gran Michael J. Fox. La estrella de «Regreso al futuro», aquejado de Parkinson desde hace más de 30 años, incorporó su enfermedad a su malvado personaje porque, en palabras de Fox , «que estés enfermo no significa que seas buena persona». Por esas y por otras razones, hay un antes y un después de «The Good Wife» en las series de abogados. Y el después lo marca Christine Baranski, como veremos enseguida.

«The Good Wife»: 7 temporadas, 156 episodios, 45 minutos cada uno. Disponible en Amazon Prime Video.

3 / «The Good Fight»: larga vida a las (buenas) series de abogados

«The Good Wife» sigue viva en «The Good Fight»: secuela de la anterior serie que sigue las andanzas de Christine Baranski en un nuevo bufete de abogados, tras haberse quedado arruinada. Donde no ahorraron dinero, ni tiempo, fue en la impactante escena de créditos de la serie. No es más que una «intro» de 60 segundos, pero tardaron 12 horas en ensayarla, 24 horas en grabarla, semanas en construir el atrezzo y casi un mes de editarla. Grabándola, por cierto, con una cámara «superlenta» de 25.000 frames por segundo. Para la razón de tanto despliegue, ver aquí:

Para hacer volar los objetos grandes utilizaron cargas explosivas, y a los pequeños les dispararon balas de acero o cristal, según el caso. Un comienzo rompedor para una serie que rompe con la serie anterior, y a la vez, retoma su legado. Ofrecieron a Julianna Margulies unas breves intervenciones especiales, pero las rechazó primero por agenda, y luego por desacuerdos en el salario (al final no apareció). Y grabaron 2 versiones del capítulo piloto: la que pensaban emitir, con Hillary Clinton ganando las elecciones presidenciales de Estados Unidos… y la versión «por si acaso», en la que las ganaba… Donald Trump. La vida, siempre más impredecible que la ficción.

«The Good Fight»: 5 temporadas (por el momento) con un total de 54 episodios de 45 minutos cada uno. Disponible en Netflix.

4 / «Better Call Saul»: is all good, man

Igual que «The Good Fight», «Better Call Saul» es la continuación de otra serie de éxito: en este caso, de «Breaking Bad». El «Saul» del título era el turbio abogado de Walter White y compañía. Su nombre, Saul Goodman, es un juego de palabras: «is all good, man», «está todo bien, hombre». Y su serie no está bien: está MUY bien. El»showrunner» de ambas series, Vince Gilligan, supo llevar al mundo de las series de abogados todos los dilemas y contradicciones morales que ya había planteado en «Breaking Bad», subiéndolas a un nuevo nivel. Entre los abogados de crímenes y los crímenes de abogados, la línea es tan fina que la cruzas sin darte cuenta.

«Better Call Saul» es una precuela, en realidad. Transcurre 6 años antes del comienzo de «Breaking Bad» y 7 años antes de la primera aparición de Saul Goodman en esa serie. Y según ha contado Vince Gilligan, los guionistas de «Better Call Saul» tenían plena libertad para desarrollar las tramas, debiendo ajustarse tan sólo a ciertos acontecimientos puntuales de paso obligado, para ir transformando a Saul en la persona que es en «Breaking Bad». Entre esos pasos estaba construir toda la trama en 6 arcos / temporadas / años, para terminarla en el punto de inicio de «Breaking Bad». Por eso «Better Call» concluye, precisamente, en su sexta temporada.

«Better Call Saul»: 6 temporadas, con 63 capítulos de unos 50 minutos cada uno. Disponible en Netflix.

5 / «Your Honor»: el placer de ver de nuevo a Walter White

Para ser exactos, no al Water White de «Breaking Bad», sino al magnífico actor que lo interpretaba: Bryan Cranston. En «Your Honor», Cranston encarna a un juez cuyo hijo es acusado de atropello y fuga. Entre proteger la verdad y la justicia, o proteger a su hijo, el juez lo tendrá muy claro. Con toga o sin ella, sus métodos no acabarán siendo muy distintos a los del anterior personaje de Cranston. Y al nombre de Cranston hay que añadir, como productores ejecutivos, los de Robert y Michelle King: responsables también de «The Good Wife» y «The Good Fight». ¡Auténticos pesos pesados de las series de abogados!

El de Cranston es un caso peculiar. Llegó a la fama con «Breaking Bad», teniendo ya una avanzada edad. Antes los conocían los verdaderamente seriéfilos, por haber interpretado al (muy sufrido) padre de «Malcolm in the Middle». Y antes aún, sobrevivió durante décadas con papelitos minúsculos, figuraciones con frase y, en lo que fue entonces la cumbre de su carrera, protagonizando toda una campaña publicitaria de crema antihemorroides. Con Hollywood lleno de estrellas que trabajan para pagarse el jet privado, Bryan Cranston trabajaba para llevar comida a casa y pagar el colegio de sus hijos. Por eso siempre nos caerá bien. Aunque interpreta al moralmente discutible juez de «Your Honor».

«Your Honor»: miniserie de una sola temporada, con 10 capítulos de 1 hora de duración. Disponible en Movistar Plus.

6 / «Cómo defender a un asesino»: no es Shonda, es Viola

Cuando se lanzó «Cómo defender a un asesino», su gran reclamo publicitario era ser la nueva serie de Shonda Rhimes: la creadora de «Anatomía de Grey». Pero basta con ver el primer episodio para darse cuenta de que, sin querer restarle méritos a Shonda, lo que llena de vida y furia a esta serie de abogados es esa fuerza de la naturaleza llamada Viola Davis. Es la primera afroamericana que ha ganado el Emmy de mejor actriz principal en serie dramática (precisamente por «Cómo defender a un asesino») y además tiene un Oscar (por «Fences») de un total de 4 nominaciones. Ella misma tuvo la idea para esta escena de la serie:

Su personaje, una abogada especialista en casos imposibles, se desmaquilla antes de acostarse… y se quita la peluca. Todo su ser al descubierto, toda su orgullosa fragilidad, en una breve escena sin apenas diálogos. Y el espectador no puede de dejar de mirarla: ahí está la grandeza de Viola Davis. Algunos dirán que es la Meryl Streep negra; también podríamos decir que Meryl es la Viola Davis blanca. Y encima, con todo su afroamericano talento al servicio de una de las mejores series de abogados de los últimos años.

«Cómo defender a un asesino»: 6 temporadas con un total de 90 episodios de unos 45 minutos cada uno. Disponible en Netflix.

7 / «Daños y perjuicios»: la serie que inspiró a Shonda y Viola

Antes de lanzarse a «Cómo defender a un asesino», Shonda Rhimes y Viola Davis tenían dos producciones en mente en las que quería inspirarse. Una era la comedia de Reese Witherspoon «Una rubia muy legal», que transcurre principalmente en una facultad de Derecho. La otra era «Daños y perjuicios»: otra serie de abogados con dilemas morales, pero con el rasgo distintivo de tener como protagonistas confrontados, para variar, a dos Hembras Alfa. En este caso, Glenn Close y Rose Byrne, ambas en estado de gracia. Casi todos los dramas, sorpresas, intrigas y giros de «Daños y perjuicios» pasan por ellas dos.

En esta serie de 2007, lo más innovador (en su momento) eran los flashbacks y flashforwards que pespunteaban el relato, aportando las piezas desperdigadas de un puzzle criminal que el espectador debía resolver. Y según qué piezas que tuvieras delante, los roles de heroína y villana parecían intercambiarse. Para la televisión generalista de aquel entonces, todo eso parecía un desafío a la capacidad retentiva de los espectadores (aunque «Perdidos» ya lo hizo antes), pero «Daños y perjuicios» salió del desafío con nota alta. Todavía hoy, sigue siendo rompedora y magnética.

«Daños y perjuicios»: 5 temporadas con 59 episodios en total, de unos 50 minutos cada uno. Disponible en Amazon Prime Video.

8 / «Scandal»: otra ronda de Shonda

Con el peso que tiene Shonda Rhimes en el mundo de la televisión, no es extraño que su nombre aparezca varias veces en una lista de series de abogados. Aunque «Scandal» no se centra tanto en los juicios como en los tejemanejes previos. Y es que su personaje principal es una especialista en resolver escándalos (de ahí el título). Y en proteger (o hasta regenerar) la reputación de sus clientes. La protagoniza Kerry Washington (el gran amor de «Django desencadenado») y las temporadas 3 y 6 fueron más cortas de lo habitual, para acomodar el calendario de rodaje a los dos embarazos de la actriz. Pero lo más llamativo es que «Scandal» es una serie inspirada en hechos reales.

Judy Smith, inspiración para una de las 12 mejores series de abogados para ver en 2021.
Kerry Washington y George H. Bush, con Judy Smith: la «Señora Lobo» de las altas esferas.

El personaje de Kerry Washington se inspira en Judy Smith, autoproclamada «experta en gestión de crisis» (como Harvey Keitel en «Pulp Fiction», vaya). Con su propia firma ha trabajado para figuras tan famosas como Monica Lewinsky, Kanye West o Rob Lowe (claramente necesitadas de sus servicios), pero antes trabajó en el gabinete presidencial de George Bush padre, minimizando los daños en un polémico caso de acoso sexual que afectaba a destacadas figuras del gobierno. Estupendo material de partida, sin duda, para las series de abogados.

«Scandal»: 7 temporadas con un total de 124 episodios de unos 45 minutos cada uno. Disponible en Disney+.

9 / «Goliath»: el villano favorito de las películas y series de abogados

Nada gusta más a los «fans» de las series de abogados que una buena pelea entre David y Goliath. Y que gane David, claro. Lo esencial es que un letrado en evidente desventaja (demasiado joven, demasiado viejo o demasiado alcohólico, por ejemplo) se enfrente al bufete más poderoso del mundo, representando quizá a alguna empresa malvada. Lo hizo Matt Damon en «Legítima defensa», lo hizo Paul Newman en «Veredicto final». Lo hace Billy Bob Thornton en «Goliath».

Produce la serie David E. Kelley, creador también de «Ally McBeal» (que por inexplicables razones no se encuentra disponible en ninguna plataforma). Y fue también el que decidió grabar parte de la serie en un auténtico bar de Santa Mónica: el «Chez Jay». ¿La razón? Allí es donde Kelley conoció a su primera esposa: la mítica Michelle Pfeiffer. Y mientras Kelley escogía localizaciones, Billy Bob Thornton echaba a «showrunners»: el guionista principal de la segunda temporada, Clyde Phillips, fue despedido por las presiones de Thornton cuando ya había grabado un episodio y la temporada entera estaba escrito. Tuvieron que rehacerla entera desde el principio.

«Goliath»: 3 temporadas completas (y una cuarta en producción, pero todavía sin fecha de emisión), con 8 capítulos por temporada, y de unos 50 minutos cada capítulo. Disponible en Amazon Prime Video.

10 / «The night of»: la peor noche de sus vidas

Un sospechoso de asesinato no recuerda absolutamente nada de la noche en que supuestamente cometió el crimen. Él dice que no lo hizo, pero no hay realmente nada que sustente sus palabras: ni siquiera su memoria. Antes una situación así, ¿existe la más mínima posibilidad de librarse de una condena? ¿Y quién asumirá la responsabilidad de su defensa, titánica tarea más allá incluso de las batallas de David contra Goliath? De eso trata la miniserie «The Night Of».

En el papel del acusado brilla el actor Riz Ahmed, londinense de origen paquistaní, nominado al Oscar de mejor actor principal por «Sound of Metal». Y su abogado tiene el rostro de John Turturro, en un papel para el que se barajaron muchos candidatos, empezando por Tony Soprano. O sea, James Gandolfini. Su nombre en el reparto es el que consiguió la luz verde para esta serie, pero Gandolfini murió un mes después de que HBO aceptara grabarla. Se ofreció como sustituto Robert DeNiro, pero a última hora tampoco él pudo hacerla, y el papel acabó en manos de John Turturro. Un actor tan bueno que, cuando le ves en la serie, nadie echa de menos a los otros dos.

«The night of»: miniserie de una sola temporada y 8 episodios de unos 60 minutos de duración (salvo el primero y el último, que duran hora y media). Disponible en HBO.

11 / «Defender a Jacob»: hasta dónde puede llegar un padre

Ya hemos visto, en otras series de abogados, que un padre puede ignorar la justicia cuando es su hijo quien puede ser ajusticiado. Le ocurre a todo un juez, en «Your Honor»… y al mismísimo Capitán América en «Defender a Jacob». Y es que la estrella de esta serie es Chris Evans, empeñado en demostrar que es un buen actor (lo es) más allá del Héroe de las Barras y Estrellas. A su hijo lo encarna Jaeden Martell, al que vimos en «It» y que dio vida al primo pequeño del propio Evans, en «Puñales por la espalda». Y a la madre de Jaeden y esposa de Chris la interpreta Michelle Dockery, una de las estrella de Downton Abbey.

«Defender a Jacob» está basada en una novela superventas (aplaudida con entusiasmo por el «New York Times») escrita por William Landay. Que antes de convertirse en novelista fue ayudante del fiscal del distrito de Massachusetts, ¡así que algo sabe sobre procedimientos penales! Y tanto Landay como Chris Evans nacieron y se criaron en Boston, lo que ayudó a la fluidez en la relación entre autor y estrella. Quizá por ello, Evans «porta» el papel de padre con la comodidad de quien viste una ropa que se ha puesto muchas veces. Y todo eso empuja en la misma dirección: la sensación de realismo que se tiene al er «Defender a Jacob».

«Defender a Jacob: miniserie de una sola temporada, con 8 capítulos de unos 45 minutos cada uno. Disponible en Apple TV+.

12 / «Perry Mason»: el retorno de un clásico

«Perry Mason», versión años 50, fue durante décadas las más popular de las series de abogados jamás grabadas. Se basó en las novelas de Erle Stanley Gardner, que transcurrían en los años 30. Pero por razones presupuestarias, la serie original transcurrió en los propios años 50. Y buscando al público familiar, se renunció también al tono oscuro y sórdido de los libros. Todo ello cambia en el «Perry Mason» del siglo XXI, que vuelve a la etapa histórica mostrada en las novelas originales, y a la oscuridad en las tramas. Que nadie espere la honesta rectitud de Raymond Burr: el nuevo Perry Mason es más de renglones torcidos.

A tono con el nuevo tono, al nuevo Perry Mason lo encarna Matthew Rhys: maestro de la ambigüedad moral en la (magnífica) serie «The Americans». Y el director principal de la nueva serie es Tim Van Patten, que demostró su talento dirigiendo algunos de los mejores episodios de «The Wire», «Los Soprano», «Boardwalk Empire» o «Juego de Tronos» (una carrera cimentada en lo más sagrado de HBO no es una mala carrera, precisamente). La suma de sus talentos hace que este «Perry Mason» sume lo mejor de las viejas y las nuevas series de abogados. Lo mejor de dos mundos. No es mal colofón para una lista como ésta.

«Perry Mason» (2020): por el momento, una sola temporada con 8 capítulos de unos 60 minutos. Disponible en HBO.

Y si no tienes bastante con estas series de abogados, siempre puedes echar un vistazo a alguna de las 12 mejores series de Amazon Prime Video que puedes ver en estos momentos, a las 12 mejores series policíacas disponibles este mismo año, o incluso a las 25 mejores novelas turcas, para emocionarte a lo grande entre hijos perdidos, matrimonios impuestos o relaciones imposibles entre distintas clases de sociales.

¡Que nadie juzgue tus gustos! Disfruta con lo que te guste, sean series de abogados o de cualquier otro tema. Y hasta que abordemos la siguiente lista, ¡caso cerrado! ¡Se levanta la sesión!

Author

Dr. Rumack

Volando de cine en cine desde 1975, aterrizo en "Sesión Doble" con un doble objetivo: hablar de cine, y hablar de televisión. Disfruta con nosotros, opina lo que quieras y critica lo que te parezca: todo es bienvenido. Pero por favor: no me llames Shirley.

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