Son ya 9 las películas de James Cameron, contando «Avatar 2: el sentido del agua». Y con esta secuela convertida en la gran sensación del año, es un buen momento para repasar la increíble carrera de su director: de los pocos que no necesitan estrellas en sus películas… porque al gran público le da igual quién salga ellas. Van a verlas porque son de James Cameron.

Pero ¿son todas buenas? ¡Va a ser que no! Dejamos fuera los documentales y las teleseries para centrarnos en sus 9 largometrajes de ficción, ordenados del peor al mejor, según la valoración de Metacritic: la más fiable de las páginas de crítica de cine, porque hacen la media de muchas críticas distintas. Y así, ordenamos las 9 películas de James Cameron en el siguiente ranking, empezando por la peor.

James Cameron haciendo una pintura «matte», antes de ser director.

En el puesto número 9 de las películas de James Cameron… «Piraña 2», con un 1’5 sobre 10.

¡Suspenso sin paliativos para «Piraña 2», su primera película como director! Tenía sólo 26 años cuando la rodó, a comienzos de 1981. Venía del mundo de los efectos especiales: había destacado haciendo maquetas, pinturas «matte» y trucajes varios en films de ciencia ficción de bajo presupuesto, y «Piraña 2» parecía su gran oportunidad para saltar a la dirección. Pero sólo estuvo 4 días en el plató: al quinto fue despedido por el productor, el grecoegipcio Ovidio G. Assonitis.

Películas de James Cameron: "Piraña 2".
«Piraña 2», la primera película (por llamarla de algún modo) de James Cameron.

Por lo visto, los distribuidores de «Piraña 2» en Norteamérica habían firmado un acuerdo con Assonitis, por el cual se encargarían de la película… siempre que su director fuese norteamericano. Era su forma (un tanto ingenua) de tratar de asegurarse de que aquel productor mediterráneo no les entregaría un truño «eurotrash», sino una película con un mínimo nivel.

Pero Assonitis tenía otro plan: esperaba contratar a cualquier yanqui a quien pudiera manipular o despedir para luego hacer la película a su gusto. Cameron es canadiense, pero para el caso daba igual: el productor le contrató por su habilidad para crear buenos trucajes con poco dinero (como hizo en «Los siete magníficos del espacio», o en «La galaxia del terror»), y esperaba librarse de él a las primeras de cambio.

El descacharrante tráiler de «Piraña 2».

Así, antes de empezar el rodaje «Piraña 2» James Cameron se entregó a fondo: trabajó en los efectos especiales, reescribió el guión, creó guiones gráficos, buscó localizaciones, etc, etc. Y pese a su más que eficiente labor, Assonitis le despidió (como había planeado desde el principio) y añadió escenas de sexo con chicas desnudas. Un artista, el grecoegipcio. Carnaza para pirañas.

Como era de esperar, el resultado fue un desastre. Y como es natural, Cameron no la reconoce como suya. Para él, «Piraña 2» no está entre las películas de James Cameron. Pero querido James, tu nombre está en los créditos…

En el puesto número 8… «Abyss», con un 6’2

Estrenada en 1989, «Abyss» fue el cuarto largometraje de James Cameron como director. Venía de triunfar con «Terminator» y con «Aliens, el regreso»… y borracho de éxito, cayó en el mismo error en que han caído otros muchos en su situación: decidió rodar uno de los primeros guiones que había escrito, en su más tierna juventud. Antes, nadie se lo habría financiado. Pero a finales de los años 80, nadie iba a llevarle la contraria.

Películas de James Cameron: "Abyss".
«The Abyss», la película de Cameron que no cubrió expectativas.

El resultado es un film profundamente irregular. Por un lado, tiene grandes escenas de acción y suspense magistralmente ejecutadas, rodadas y editadas (marca de la casa), con efectos visuales revolucionarios para la época. La recordada escena del tentáculo acuático ha pasado a la historia por ser la primera que integró la animación digital dentro de la trama, creando un «personaje» entero de la nada.

«Abyss»: la escena que cambió la historia del cine.

Pero por otro lado, más allá de sus episódicas virtudes, «Abyss» tiene problemas de ritmo y de desarrollo de personajes. A la hora de película se ahogan la mitad… sin que te importen un pito (pese a lo mucho que lloran los demás) porque ni siquiera te has quedado con sus caras. Y por encima de todo, «Abyss» fue la película que cimentó la fama de James Cameron como director tiránico.

Películas de James Cameron: el plató de "Abyss".
El plató de «Abyss»: una antigua central nuclear.

El plató de «Abyss» se instaló en los restos de una estación nuclear abandonada: un lugar con sólidas paredes de hormigón, capaces de soportar el peso de toda el agua con la que lo iban a llenar. Logísticamente parecía apropiado, pero trabajar allí era una pesadilla. Con jornadas de trabajo interminables y rodajes subacuáticos extenuantes, Ed Harris estuvo a punto de morir ahogado en una escena de acción. Prometió que nunca más volvería a trabajar en películas de James Cameron… y cumplió su promesa.

Las aguas de «Abyss» se caldearon, pero la taquilla fue tibia: 90 millones de recaudación mundial, cubriendo gastos por poco. Y la crítica fue igual de tibia, con ese «Bien» raspado de 6’2. Sin duda es la más discutida de las películas de James Cameron. Pero aún así, la (segunda) peor película de Cameron sigue siendo mejor que las mejores de muchos.

En el puesto 7… «Mentiras arriesgadas», con un 6’3

Hay muchas películas de James Cameron que han intentado «reinventar» el cine («Avatar» 1 y 2, sin ir más lejos) pero «Mentiras arriesgadas» no es una de ellas. Estrenada en 1994, el objetivo de su director fue claramente pasárselo bien con su amigo Arnold, y ofrecer a los espectadores un puro divertimento. Divertido, entiéndase, en la escala de Cameron: si con otros directores la pareja protagonista se besa a la luz del atardecer, aquí lo hacen ante una explosión atómica. No es muy sutil, pero funciona: «Mentiras arriesgadas» es entretenidísima.

Películas de James Cameron: "Mentiras arriesgadas".
«Mentiras arriesgadas»: James Cameron se pasa a la comedia.

El propio Cameron escribió el guión de «Mentiras arriesgadas», inspirándose en la comedia francesa «Dos espías en mi cama», con Thierry Lhermitte y Miou – Miou. A él lo cambió por Arnold; a ella por Jamie Lee Curtis. Y rodó básicamente la misma historia, pero pudiendo gastarse 115 millones de dólares en romper cosas (el presupuesto más alto de la historia del cine, en aquel momento).

Arnold Schwarzenegger «despidiendo» al villano de «Mentiras arriesgadas.

Entre los dispendios de la película, los aviones Harrier de despegue vertical. Algunos son falsos, recreados en plató, pero otros son aviones auténticos alquilados a las Fuerzas Aéreas estadounidenses a un coste de 2.000 dólares la hora. El gasto y el esfuerzo valieron la pena, porque la escena de los Harrier resultó absolutamente espectacular. Y en ella se pronuncia la frase más recordada de la película: «Estás despedido».

Para algunos es una película menor, con un tímido 6’3 de nota final. Para nosotros es una gema a reivindicar: la única comedia entre todas las películas de James Cameron.

En el puesto 6… «Terminator 2», con un 7’5

En 1991, entre «Abyss» y «Mentiras arriesgadas», James Cameron rodó «Terminator 2»: una secuela / remake de «Terminator». Secuela, porque tiene un «2» después del título; remake, porque es básicamente la misma película pero con dinero. Es, en realidad, la película que James Cameron habría querido rodar al hacer el primer «Terminator», si hubiera tenido dinero suficiente para filmarla como quería. Aplicando, además, lo que había aprendido en «Abyss»… como veremos enseguida.

Películas de James Cameron: "Terminator 2".
«Terminador 2»: la mejor secuela / remake de la historia del cine.

Ya hemos visto que, en la escena más memorable de «Abyss», un tentáculo de agua imitaba las caras de los humanos que lo miraban. Era el «Morphing», muy de moda en aquel entonces, que permitía transformar una figura en otra con una limpieza y claridad nunca vistas hasta entonces. Y ese mismo programa informático fue el que usaron para el videoclip de Michael Jackson «Black or White»… y el que James Cameron utilizó para crear en «Terminator 2» al multiforme T-1000: el robot de metal líquido al que se enfrentaban los «buenos». Nadie, nunca, había mostrado algo así en la gran pantalla. Y el público enloqueció.

Tráiler «viejuno» de «Terminator 2»: joya del audiovisual.

Pero, curiosamente, los efectos más convincentes siguen siendo los de toda la vida. En la escena en que el T-1000 ataca el psiquiátrico donde está encerrada Sarah Connor, el robot multiforme imita el aspecto de un guardia de seguridad. Y vemos, durante un instante, al guardia y a su copia perfecta. ¿Efectos digitales, trucajes de espejo? Qué va: dos actores gemelos, Don y Dan Stanton, puestos frente a frente.

Películas de James Cameron: Don y Dan Stanton.
Los gemelos Stanton, frente a frente en «Terminator 2».

Y hacia el final de la película, el mismo T-1000 copia a la propia Sarah Connor, y vemos a dos «Sarahs» enfrentadas. ¿Trucos de ordenador? Para nada: otra vez gemelos. En esta ocasión, Linda Hamilton y su hermana gemela, Leslie Hamilton. ¡Los mejores trucos siempre son los más sencillos!

Películas de James Cameron: Linda y Leslie Hamilton.
Linda Hamilton con su hermana Leslie, a la izquier… ¿o es la de la derecha?

En cualquier caso, con «Terminator 2, las películas de James Cameron se convirtieron para el público, ya para siempre, en sinónimo de despliegue tecnológico, realización a lo grande, entretenimiento con (más o menos) mensaje… y emoción. Desbordante, y desbordada, en la película que abordamos a continuación.

En el puesto 5… «Titanic», con otro 7’5

En 1998, tras los superéxitos de «Terminator 2» y «Mentiras arriesgadas», James Cameron se recuperaba del bache de «Abyss» y volvía a estar en posición de hacer lo que le diera la gana. ¡Pero sólo hasta cierto punto! Porque hasta él, en su posición privilegiada, tuvo problemas para sacar adelante su siguiente proyecto, dado la faraónico del mismo: «Titanic».

Películas de James Cameron: "Titanic".
El póster original de «Titanic».

En esta lista de películas de James Cameron, «Titanic» tiene la misma nota que «Terminator 2». Pero está un peldaño más arriba en la lista porque ha obtenido su nota con la media de un mayor número de críticas. Y fue un éxito de crítica… y de público: «Titanic» llegó a ser la película más taquillera de la historia del cine, con 2.200 millones de dólares de recaudación mundial.

Pero en su día, no todos confiaban en que la película llegase a buen puerto. Paramount no se atrevía a financiarla sola y aceptó asociarse con Twentieth Century Fox. El rodaje se alargaba, el presupuesto se disparaba, se multiplicaban los accidentes y problemas en plató. ¡Hubo hasta una intoxicación por drogas! Alguien (nadie sabe quién) echó «polvo de ángel» en el catering, y al menos 100 personas del equipo tuvieron que ser hospitalizadas.

Tráiler original de «Titanic»

Mientras los intoxicados esperaban su turno en las Urgencias de un hospital, se pusieron todos a bailar la conga de tan «colocados» que estaban (lo contó el actor Bill Paxton en una entrevista, y el propio James Cameron lo ha confirmado varias veces). Con ese panorama tan desolador, los «jefazos» de los estudios querían cortar el grifo de «Titanic», y de paso cortarle la cabeza a su director, James Cameron. ¿Y qué hizo él?

Películas de James Cameron: rodando "Titanic".
James Cameron rodando «Titanic». Podemos imaginar lo que dice: «No, Leo, no cabes en la tabla».

Para tranquilizar a los directivos, Cameron renunció a su salario como director. Eso ahorraba un par de milloncejos a la producción, así que en Paramount y en Fox se quedaron contentos. A cambio, el cineasta pidió, y obtuvo, un pequeño «regalo» que parecía que no iba a ir a ninguna parte: una participación directa de los beneficios brutos. Si no había beneficios no cobraría un céntimo, así que su propuesta fue aceptada… y así es como Cameron se hizo multimillonario. De todas las películas de James Cameron, ésta es la que más cambió su vida.

En el puesto número 4… «Avatar» con un 8’3

Esta vez sí, Cameron quiso reinventar el cine. Y esta vez no es sólo que nadie iba a decirle que no a sus peticiones: es que ni siquiera tenía que pedir nada. No le hacía falta pedir dinero para rodar su siguiente película, porque le dinero le salía por las orejas gracias a su acuerdo de última hora sobre los beneficios de «Titanic». Y con carta blanca para hacer lo que quisiera, invirtió tiempo y capital en el diseño de las cámaras 3D más avanzadas de la historia del cine… y rodó «Avatar», estrenada en 2009.

Películas de James Cameron: "Avatar".
Ya lo decía el eslógan: entra en el (nuevo) mundo de «Avatar».

El guión nunca es lo mejor de las películas de James Cameron, y «Avatar» no es una excepción. Un soldado se infiltra en una civilización alienígena, aprende sus costumbres, se hace uno con ellos y termina cambiando de bando. Lo vimos en «Bailando con lobos», lo vimos en «El último samurai» y lo hemos visto decenas de veces: varón blanco heterosexual de vida hueca encuentra el sentido de la existencia en una civilización más pura y primitiva, hasta ser el líder de su lucha (porque ellos solos, pobrecitos, no saben).

Pero dio igual que «Avatar» estuviera llena de tópicos. La gente no quería tanto ver la película como vivir la película.

Tráiler del reestreno de «Avatar».

Y vivir en el planeta Pandora es lo que consiguió el 3D de «Avatar»: el 3D más inmersivo hasta la fecha. No se trataba de lanzar cosas a la cámara como si aquello fuera «Viernes 13, 3D»: se trataba de lograr que las 3 dimensiones envolvieran al espectador, de que la vegetación le rodeara, de que se sintiera completamente sumergido en la selva. De que viajara a otro planeta, sin moverse de la butaca.

Y Cameron logró su objetivo. ¡Vaya si lo logró!

Películas de James Cameron: rodando "Avatar".
James Cameron con una de las cámaras estereoscópicas de «Avatar».

Recaudación mundial de «Avatar»: 2.923 millones de dólares. La película más taquillera de la historia del cine, otra vez, con James Cameron superándose a sí mismo y pulverizando su récord anterior con «Titanic». El papel principal, por cierto, se lo ofreció inicialmente a Matt Damon; pero Matt, temeroso ante un rodaje largo y complejo, se echó atrás. «No pasa nada», pensó Cameron, «la estrella es la película». Y acertó: a nadie le importó que el héroe no fuera una estrella sino un principiante australiano llamado Sam Worthingquién?

Nos acercamos a los puestos «nobles» de este ranking: las medallas de bronce, plata y oro. Pero las mejores «notas» entre las películas de James Cameron no están, curiosamente, ni en «Titanic» ni en «Avatar»… sino en algunos de sus primeros films.

En el número 3, el primer «Terminator» con un 8’4

Retrocedamos a 1984. James Cameron se ha pegado el tortazo de su vida con «Piraña 2» y no quiere volver a pasar por nada parecido. Ha escrito un guión en el que tiene mucha fe, «Terminator», pero lo quiere dirigir él mismo y no va a vendérselo a nadie. Bueno, no exactamente: se lo vendió a la productora Gale Ann Hurd (con la que no tardaría en casarse) por el precio simbólico de 1 dolar, a cambio del compromiso de ella de que sólo la produciría con él como director.

Películas de James Cameron: "Terminator".
«Terminator»; primera película de Arnold con James. Luego «volvería».

Gale cumplió y Cameron se salió con la suya, pudiendo dirigir la película a su modo. Con su experiencia como maquetista y experto en efectos especiales, logró que un film de presupuesto B pareciera una superproducción de nivel A. Y encima, en el plató conoció al que acabaría siendo uno de sus mejores amigos: un tal Arnold Schwarzenegger.

«Terminator»: la primera vez que Arnold «volvió».

Arnold llegó al casting de «Terminator» recién salido de «Conan, el bárbaro», como propuesta de los productores para encarnar al héroe de la función. Cameron no lo quería ni en pintura, pensando (no sin motivos) que era un actor pésimo. Pero el cineasta canadiense vio enseguida que el «cachas» austríaco era mucho más listo de lo que parecía.

Y es que, al margen de lo que dijeran los productores, el forzudo Arnold tenía sus propios planes: él no quería encarnar al héroe humano sino al villano robótico. Su talla, su acento, su rígida forma de moverse y, por qué no decirlo, su inexpresividad, se ajustaban mucho mejor a ese personaje, que al otro. Lo que estaba haciendo Arnold, en suma, era convertir sus defectos en virtudes… y James Cameron supo verlo.

Películas de James Cameron: rodando "Terminator".
James Cameron y Arnold Schwarzenegger en el rodaje del primer «Terminator».

Así se forjó su amistad entre James y Arnold… y el éxito de la película. En la que, atención, para encarnar al «Terminator» se barajó también el nombre de… ¡O.J. Simpson! Simpson, antigua estrella del fútbol americano, era grande y fuerte como Arnold. Pero en aquel entonces era un ídolo de los niños con fama de simpatiquísimo, y James Cameron lo vetó, pensando que no sería creíble como, ejem, asesino implacable. ¡Qué vueltas da la vida!

En el puesto número 2 de las películas de James Cameron… «Aliens, el regreso», con un 8’4

Empata en puntuación con «Terminator» por la misma razón por la que lo hacían «Titanic» y «Terminator 2». Pero la colocamos por delante en este ranking porque, igual que ocurría en el otro empate, la nota de «Aliens, el regreso» es el resultado de una media entre MÁS críticas especializadas que su «empatada» rival. Así es como la secuela de «Alien» sube al segundo puesto de este ranking: la segunda en esta lista de películas de James Cameron ordenadas por la puntuación de los críticos.

Películas de James Cameron: "Aliens, el regreso".
También aquí el eslógan lo deja muy claro: «Esta vez es la guerra».

Cameron llegó a la secuela de «Alien, el 8º pasajero» tras el éxito de «Terminator», prometiendo ofrecer algo distinto y más excitante que el primer «Alien». Si la primera entrega de la saga del xenomorfo era un cuento gótico de terror cósmico y turbias referencias sexuales (hola, Giger), la segunda entrega iba a ser algo totalmente distinto: iba a ser ¡una película de guerra! Esa propuesta sedujo de inmediato a los productores de «Alien», y Cameron tuvo luz verde.

Películas de James Cameron: rodando "Aliens".
James Cameron rodando «Aliens, el regreso».

El resultado, casi cuatro décadas después del estreno de «Aliens, el regreso», sigue siendo magnífico. Quizá porque la emoción de la película reposa en la maternal Sigourney Weaver más que en la pirotecnia (algunos efectos envejecen muy bien, otros no tanto), quizá porque se forja en este film la primera de las superheroínas del cine de Cameron (por comparación, reconozcámoslo, la Sarah Connor del primer «Terminator» es una pavisosa), o quizá, sencillamente, porque al «fan» se le llena la boca recordado aquello de «Aléjate de ella, puerca».

Sigourney Weaver demostrando por qué es la «jefa», en «Aliens, el regreso».

De todas las películas de James Cameron, «Aliens, el regreso» es probablemente la favorita de quien escribe estas líneas. ¿Se nota mucho?

Y el puesto número 1 es para… ¿»Avatar 2″?

Es pronto para decirlo. Las primeras «voces» que afirman haberla visto tienen siempre el sello de la sospecha: para los primeros pases de una gran superproducción, los productores siempre escogen (algunas dirán, ejem, «compran») aquellas firmas de las que ya se sabe que van a estar encantadas con el film. En un mundillo en el que los críticos se distinguen cada vez menos de los fans, «Avatar 2» parece estar teniendo unas valoraciones estratosféricas… que no son necesariamente significativas.

Tráiler final en español de «Avatar 2: el sentido del agua».

Aún tendremos que esperar unos días para que se pueda hacer una media verdaderamente fiable sobre «Avatar 2». Las perspectivas, aún así, son muy buenas, y no es difícil que acabe estando entre las mejores películas de James Cameron.

Y si quieres saber más sobre la secuela… siempre puedes echar un vistazo a nuestro artículo sobre las 13 curiosidades de «Avatar 2: el sentido del agua». ¡Disfrútalas!

Author

Dr. Rumack

Volando de cine en cine desde 1975, aterrizo en "Sesión Doble" con un doble objetivo: hablar de cine, y hablar de televisión. Disfruta con nosotros, opina lo que quieras y critica lo que te parezca: todo es bienvenido. Pero por favor: no me llames Shirley.

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